Para ofrecer productos de calidad y mantener un desempeño responsable y sostenible, RIBSA, S.A., establece relaciones comerciales con proveedores capaces de cumplir los requisitos definidos por la organización.
La relación con los proveedores se basa en los principios de objetividad, calidad, cumplimiento legal, transparencia, honestidad, respeto mutuo y beneficio compartido.
RIBSA, S.A., selecciona y evalúa a sus proveedores de acuerdo con criterios relacionados con:
la calidad de los productos y servicios suministrados;
las incidencias detectadas durante su recepción o prestación;
las certificaciones requeridas;
el cumplimiento de los requisitos legales y contractuales;
la capacidad para atender las necesidades de RIBSA, S.A.;
los requisitos de trazabilidad establecidos en la normativa EUDR vigente, cuando resultan aplicables.
Los proveedores de madera comunican la posición que ocupan en la cadena EUDR y aportan la documentación que corresponde a su actividad y a los productos suministrados. Asimismo, informan de cualquier cambio que afecte a su posición, documentación o condiciones de suministro.
RIBSA, S.A., clasifica a sus proveedores como homologados, pendientes de homologación o no homologados. Los nuevos proveedores se someten a un periodo de prueba y seguimiento antes de completar su homologación.
La evaluación se realiza de forma periódica y objetiva. Cuando se aplican varios criterios, prevalece el resultado más desfavorable.
RIBSA, S.A., comunica a los proveedores las incidencias relevantes y solicita las acciones necesarias cuando su desempeño no alcanza los requisitos establecidos.
La organización promueve la mejora continua de su cadena de suministro y prioriza, cuando las condiciones técnicas, económicas y de disponibilidad lo permiten, las relaciones comerciales con proveedores fiables, responsables y comprometidos con la calidad, la legalidad, la trazabilidad y la sostenibilidad.
La Dirección de RIBSA, S.A., aprueba esta política, la mantiene disponible para sus proveedores y demás partes interesadas y revisa su adecuación cuando se producen cambios relevantes en la actividad o en los requisitos aplicables.